La Feria de Todos los Santos: Colima se mira a si misma
Entre luces, musica, comercio local y familias caminando, la feria sigue siendo uno de los grandes rituales publicos del estado.
Hay rituales urbanos que sobreviven a varias modas, gobiernos y formatos. La Feria de Todos los Santos es uno de ellos. La edicion 2025 fue la numero 86 y se realizo del 31 de octubre al 17 de noviembre. Cada ano, una buena parte del estado pasa por ahi: comer, caminar, encontrarse, mirar.
El gobierno estatal la presento, otra vez, como un evento familiar con espectaculos gratuitos. La oferta incluyo espacios diferenciados — Pabellon Hecho en Colima, Plaza Bohemia, zona familiar — pensados para distintos publicos y momentos del dia. Esa segmentacion, en si misma, es un indicador: la feria ya no es un bloque homogeneo, es un mosaico de experiencias paralelas.
Tradicion, consumo, convivencia
Seria facil leer la feria solo desde su rol economico — comercio local, derrama, turismo regional — y dejarlo ahi. Seria igual de facil leerla solo desde la nostalgia — “siempre se ha hecho, siempre se hara”. Ambas lecturas se quedan cortas. La feria es, al mismo tiempo, un espacio de consumo masivo, una vitrina para productores estatales, una excusa colectiva para encontrarse y un ritual que cohesiona identidad estatal.
La pregunta interesante no es si la feria seguira existiendo. Seguira. La pregunta es que significa hoy para una generacion que crecio con festivales urbanos, plataformas de streaming y redes sociales como espacio de socializacion primaria. Las generaciones jovenes que asisten lo hacen con otros codigos: van por el reel, por la foto, por el encuentro programado en redes.
Lo que permanece
Hay algo que no cambia: la sensacion de salir un sabado en familia y encontrarse, sin querer, con personas que no se veian hace meses. Esa funcion — la feria como punto de coincidencia obligado de la ciudad — es probablemente la mas dificil de reemplazar y la mas invisible en los reportes oficiales.
Mientras los rubros se modernicen y los espectaculos cambien, ese nucleo social parece estable. Y, en una epoca en que la convivencia publica se ha vuelto rara y costosa, no es poca cosa.
Meridiano 104 · 104°O · Colima, Mexico